«Qué bien tan mal»

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Ojete Calor(por @belenbellomier)

Hace una semana se suspendía el San San debido al temporal que azotaba la zona de levante. Un festival que abría la temporada con uno de los mejores carteles nacionales y una distribución de horarios casi perfecta. Para la gran mayoría fue un auténtico drama y fuente de innumerables críticas hacia la organización del festival dada la poca antelación con la que se canceló pero, sinceramente, algunos (no sé si al final muchos o pocos) lo agradecimos porque era absolutamente imposible aguantar bajo esa cansina lluvia más de dos horas, aunque el viento no la hubiera acompañado.

Cambio de planes, una buena comida, muchas risas, llenazo de uno de los bares de la zona pinchando buena música y vuelta a casa para asistir a uno de los eventos que prometía y que resultó ser mucho mejor de lo que uno espera.

Algunos pueden llevarse las manos a la cabeza si les contamos que 2 personajes como Carlos Areces y Aníbal Gómez, más conocidos como «Ojete Calor», agotaran las entradas para verlos en febrero en La Riviera en tan solo 8 horas, pero a otros (me incluyo) no nos extraña absolutamente nada.

Tienen golpes de humor continuos, tanto en las letras de sus canciones más conocidas, donde las críticas y el sarcasmo están servidos («Opino de que», «Viejoven», «Qué bien tan mal», «Tonta Gilipo» o su último lanzamiento «Mocatriz»), como en los diálogos entre los dos intérpretes, haciendo siempre alusiones a la ciudad en la que actúan y utilizando una burla divertida y muchas veces muy real.

Este dúo ha conseguido unir en un solo show humor y música, dos factores muy demandados hoy en día y que no son fáciles de combinar con la soltura, desparpajo, ironía inteligente y naturalidad con la que ellos lo hacen. Durante casi 2 horas mantienen el ambiente de la sala donde actúen sin que decaiga en un solo momento, con un público tan entregado a ellos que hasta, en ocasiones, se atreven a cruzar la sala montados en una barca hinchable, tal y como ellos suelen hacer en sus bolos.

Sin duda, estos 2 artistas de amplio curriculum en otras muchas áreas han sabido crear un espectáculo diferente, entretenido, animado y altamente recomendable al que hay que ir para poder entonar el ya famoso «Opino de que» y reír a carcajadas durante un buen rato.

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