El track by track del nuevo disco de La Bien Querida

70

La Bien QueridaEl 6º álbum de La Bien Querida, «Brujería», nos trae una colección de canciones que nos hechizan. Después del «Hechizo Protector» que nos lanza en el primer track, el muro de sonido de la tan cinematográfica «La Verdad» hace que se te erice la espina dorsal, en «Te Quiero», te dejas llevar, como si fuera un vals, en «Déjame Entrar» comprobamos las influencias de Ennio Morricone y «¿Qué?», es «Blue Monday» y «Just Like Heaven, es la confusión, el no saber entender las señales.

Entonces nos damos cuenta que cuando un recuerdo se construye no hay forma de distinguir lo verdadero de lo falso, pero también es el amor irreflexivo e inmaduro. Y llega el «Miedo» a que la relación no esté equilibrada y uno ame y esté dando más que el otro. Paracelso, el médico y químico suizo decía que: «todas las cosas son veneno y nada es, sin veneno» y así es «Me Envenenas», la dosis hace el veneno. «Nubes Negras» es desnuda, dolorosa y sincera. «Domingo Escarlata» es la añoranza de esas vivencias pasadas donde la voz de Ana y J de Los Planetas casan de una forma sobrenatural.

«Morderte» explota como los temas más apocalípticos de M83 con aires a My Bloodie Valentine para contarnos que no quieres que todo se acabe, que te niegas a ponerle fin. Y para terminar «La Fuerza» (el único toque castizo de todo el disco) en el que te das cuenta de que al dolor hay que tratarlo mal para que no te atrape, hay que coger las riendas, empoderarse y entonces sí, volver a empezar y volverse loca de nuevo, porque no hay conservante ni antiséptico ni nada que mantenga el corazón joven como el amor, como la empatía, como entregarte con entusiasmo a una causa digna como es la de hacer canciones.

Una producción «misteriosa»

El diseño sonoro ha sido concienzudo y preciso con la producción de Carlos René (Axolotes Mexicanos), un universo sónico que recuerda a las diferentes aristas de las últimas épocas: New Order y The Cure, pero también Lana del Rey, M83, Beach House o Cigarrettes After Sex. Depeche Mode y Kraftwerk. Sintetizadores y cuerdas para transmitir el misterio y la magia.

La portada, a partir de una foto realizada por Pablo Zamora, está inspirada en la mítica portada de «Midnight Creeper» del saxofonista americano Lou Donaldson (Blue Note, 1968). Es un disco vinculado a la hechicería y la magia. Cada canción está relacionada con un hechizo y todo está diseñado por Mario Rivière (al que Ana conocía por las portadas de los libros de la editorial «La Felguera») y es un conjunto de ilustraciones, con dibujos de los hechizos, uno por canción, que se pueden practicar en el altar que incluye el formato físico del disco (vinilo y CD). Con tintas de oro y vinilo color rojo, el envoltorio del álbum es ya en sí mismo una obra de arte.

Y sí, de nuevo hay colaboraciones estelares. A la batería Juan Pedrayes (Carolina Durante, Axolotes Mexicanos); guitarras a cargo de Mario del Valle (Carolina Durante, Axolotes Mexicanos), y Lucas Vidaur (Axolotes Mexicanos, Confeti de Odio); el chelo es de Lucía Palacio y los violines de Esther Muñoz. Y como no podía ser menos, David Rodríguez (La estrella de David) canta en “Déjame Entrar” y toca la guitarra en “Déjame Entrar”, “Me Envenenas” y “¿Qué?”; J (Los Planetas) canta en “Domingo Escarlata” y “La Fuerza”, y Diego Ibáñez (Carolina Durante) lo hace en “¿Qué?”.

Deja una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here